martes, 11 de junio de 2013

Capítulo 4

*Narra Mercedes*
Era viernes y ya había pasado casi una semana de nuestro encuentro con Niall, habíamos quedado todas en casa de Carmen a las 6 y como siempre María llegaba tarde.
TOC TOC sonó la puerta y Carmen se levantó a abrir.
-       Hombre enana por fin estás aquí, la palabra temprano no existe en tu vocabulario ¿no? - dijo Carmen a María que acababa de llegar.
-      HOLAAAAAAAAA PEQUEÑAAAAAAAASSSSSS!!!- gritó María.
Noté que algo muy bueno le había pasado porque la sonrisa le delataba, además no paraba de abrazarnos y saltar por toda la habitación.
-      ¿Qué te pasa María? Estás eufórica- le pregunté mientras me daba un abrazo que casi me tira.
-      ¡¡QUE LO HE CONSEGUIDOO, ME HAN ADMITIDOOO EN EL TRABAJO PARA MODELOO, VOY A SER FAMOSAA CHICAAS!!
-      ¿En serio? Me alegro muchísimo por ti - dijo Gloria
-      Eres la mejor mongola te lo mereces –le dijo Marta
-      Gracias, empiezo este lunes.
Y todas nos unimos en un gran abrazo, estábamos muy contentas por María, sabíamos que ese era su sueño y se estaba esforzando mucho para conseguirlo.

*Narra Carmen*
No podía estar más contenta por María, quién sabe si algún día será una de las modelos más famosas del mundo, pero…un momento hablando de famosos……
-      Oye Gloria, recuerdo mal o tú tienes el móvil del rubiales guardado
-      Recuerdas bien, lo tengo aquí en mi móvil, pero no le he llamado todavía.
-      ¡¡¿Cómo?!! ¿Por qué?
-      Es que no quiero molestarle.
-      Pero Gloo llamale, estás deseando, y además así nos presenta a los demás- dijo Marta que se moría de ganas de conocer a los chicos como todas.
No me lo podía creer, yo llego a tener el su móvil y a los 5  minutos ya habría llamado. Gloria tenía que vencer su timidez así que me levanté corriendo y le cojí el móvil, Marta y María me miraron riéndose, ya se imginaban lo que iba a hacer.
-      Ni se te ocurra hacer lo que estoy pensando que vas a hacer por favor- dijo Gloria alarmada.
-      Tarde. –dije victoriosa.
*Narra Gloria*
No podía de dejar de mirar la pantalla de mi móvil, nunca pensé que estaría llamando a Niall, mi amor platónico desde… ¿hace cuánto? Uff ni idea. Carmen había hecho lo que me temía había marcado el número de mi pequeño irlandés y me había puesto el teléfono en el oído para que hablara, ya no había vuelta atrás…
-      Eres tonta Carmen, ahora ¿qué le digo?- dije
-      Dile que quereis quedar porfaaaa-  dijo Mercedes.
-      Peroo…- no me dio tiempo a decir nada más, una voz apareció al otro lado de la línea.

***Conversación telefónica***
-¿Diga? – le escuché decir con su preciosa voz
-…..- no me atrevía a decirle nada, estaba en como en shock.
- ¿Hola, hay alguien ahí? –seguía preguntando Niall al ver que no obtenía respuesta.
-Ho...holaa soy Gloria… la chica del McDonnal.... no sé si te acordarás de mi- gracias a que Marta me había dado la mano conseguí articular palabra.
-Holaa pequeñaa, ¿qué pasa? Claro que me acuerdo de ti, no suelo olvidarme de chicas tan guapas como tú.- no podía creer que estuviera hablando con Niall y menos que me estuviera diciendo esto, para mi era prácticamente imposible.
-Pues muy bien, que dicen mis amigas que si quieres quedar un día y nos vemos, si te parece bien y no te molesta claro. – dije muy tímidamente.
-Pues claro, además si queréis pueden venir los demás y así los conocéis. – al fondo se escuchó a Marta gritando “Síí por favoorr” y Niall lo escuchó- veo que a tus amigas les parece bien jaja, ¿os viene bien mañana, en el Big Ben a la hora de comer?
-Sí mañana nos viene muy bien.
-Pues mañana nos vemos entonces un beso para todas
-Hasta mañana.
***Fin de la conversación telefónica***

***Narra Marta***
No pasaron 2 segundos después de que Gloria colgara el teléfono y ya estábamos todas gritando como locas por la  habitación, no nos podíamos creer que fueramos a conocer a nuestros ídolos.
-      No me lo puedo creer, ¡vamos a comer con los 5 idiotas de las escaleras! – gritó Mercedes
-      Este es el mejor día de mi vida dos sueños cumplidos en menos de 2 horas. –dijo María dejándose caer en la cama.
-      Pues espérate a mañana que va a ser aún mejor – añadió Carmen.- Marta, me puedes decir por qué no paras de mirar tu móvil y sonreír de esa manera?
-      Acabo de recibir un mensaje directo de Harry, dice que le han dicho que mañana va a comer con las españolas más guapas de España – dije emocionada.
-      Vale pero ante todo… ¿QUÉ ME PONGO? Ayudadme os lo suplico tengo muy poca ropa…
Miramos a Carmen con cara de ‘¿En serio? Que no tienes ropa y tu armario es más grande que mi casa!’ comenzamos a buscar ropa por todo el armario y claro ropa, juntando nuestras gilipolleces… eso era una fiesta. Ya eran las 8 de la tarde con tanta alegría y emoción la tarde se nos había pasado volando, así que María, Gloría, Mercedes y yo salimos de casa de Carmen y nos dirigimos cada una a nuestra casa para descansar ya que mañana sería un día muy largo.
Cuando llegué a casa me puse el nuevo disco de Taylor Swift, Red, ella era mi ídola, sonó Everything has Change y no pude controlar que se me saltaran las lágrimas porque era verdad, todo estaba cambiando para mejor.

***Narra María***
She’s not afraid empezó a sonar era mi despertador, me lo había puesto media hora antes para poder llegar a tiempo, esta vez no podía llegar tarde.
Me estaba arreglando cuando me sonó el móvil, lo miré y era Marta.

***Conversación telefónica***
-      Oye feaa- escuché al otro lado de la línea
-      Dime bicho
-      Puedes traerme la camiseta que te comprastes el otro dia por faaa esque me va super bien con lo que me quiero poner.
-      Joo Marta no me va a dar tiempo de ir a tu casa ahora
-      Porfi porfiii
-      ¿Y que gano a cambio? – me encantaba preguntarle eso porque siempre se le ocurrían buenas ideas y acababa ganando algo
-      Si quieres el lunes te acompaño a tu primer día de trabajo, que sé que estás super nerviosa.- me sugerió, me conocía demasiado bien estaba deseando que alguien me acompañara el lunes, así que acepté
-      Vaale, en 5 minutos estoy ahí, un besoo!
-      Gracias, te quierooooo!
***Fin de la conversación telefónica***


domingo, 9 de junio de 2013

Capítulo 3

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*Narra María*
Luego de hablar con mi padre pagamos la comida entre todas y nos fuímos para el restaurante. Era sorprendente como en tan siquiera un año nos habíamos hecho tan amigas siendo tan diferentes unas de otras, incluso me atrevería a decir que si nos separasen aunque fueran un mes no podríamos soportarlo.
Cuando llegamos al restaurante de mi padre las chicas empezaron con el cachondeo, y yo también, como no.
  • ¿En qué mesa se sentó Harry papá? - dije yo
  • En esa - dijo mi padre señalando la mesa que estaba mas lejos del mostrador.
Todas nos fuímos corriendo a sentarnos en la mesa vacía en la que hacía unos minutos había estado sentado uno de nuestros ídolos,
  • ¡Alberto hueles a Harry! - dijo Carmen tan extrovertida como siempre.
  • ¿Podemos mandarle por mesaje directo nuestros twitters a Harry desde tu cuenta para que nos siga? - dijo Gloria.
  • Claro. Esperad, voy a por el movil.
Cuando llegó escribimos el mensaje y se lo mandamos.
Pasaron días, incluso semanas y Harry no contestó a nuestro mensaje. Todas nos llevamos una gran desilusión, esperábamos que nos contestase, pero bueno, otra vez será.

***** Dos semanas después*****
*Narra Gloria*

Estaba en mi habitación tirada en la cama mientras escuchaba música de los chicos, de esos cinco idiotas que cada día me hacen sonreír y seguir adelante. De momento alguien entró en mi habitación:
  • ¡Gloria Gloria Gloria! - Entró Marta chillando.
  • ¿Qué haces aquí? ¿Cómo has entrado? - dije pegando un salto en la cama.
  • Me ha dejado entrar tu hermana. ¡No te lo vas ni a creer!
  • ¿El qué? Marta me estas asustando.
  • ¡Harry, Harry Styles me ha mandado un mensaje directo, me lo ha mandado, a mi!

Estuvimos hablando sobre lo que había pasado así que decidimos hablarlo con las chicas. Quedamos en Trafalgar Square en 10 minutos y allí estaban todas puntuales, solo porque era algo que les interesaba que sino llegan tarde no, tardísimo.

Mientras íbamos contándoles todo lo ocurrido decidimos entrar en un McDonals a merendar. Nada mas entrar nos pusimos en la cola y casi me da un heart attack, nunca mejor dicho, allí estaba ese chico irlandés con el que toda mi vida había soñado conocer.
  • Chicas mirad quien está ahí – dije casi sin poder hablar.
  • Ay dios, no me lo puedo creer – dijo Marta, que se quedó igual que yo.
  • ¡Gloria ve a saludarlo! - dijo María.
  • No, no puedo, que vergüenza.
  • ¿Cómo que no puedes? - dijo Carmen – ¿Recuerdas cuantas veces me has hablado de todo lo que le dirías cuando lo conocieras? No me digas que ahora no le vas a decir ni hola.
  • No es que no quiera, es que no puedo.
  • Vale pues iré yo – dijo Carmen tan extrovertida como siempre.
  • Yo te acompaño – dijo María
Las dos se fueron a saludarle y tras ellas Mercedes y Marta, yo me quedé sola pero es que no pensaba acercarme, que vergüenza, además, no quiero agobiarlo.
De momento vi que me estaba mirando, las chicas le habrían dicho algo sobre mi, le miré y me sonrió.
*Conversación entre ellos*
  • Y ella ¿quién es? - dijo Niall mientras me miraba.
  • Gloria – dijo Mercedes.
  • ¿Porqué no se ha acercado? ¿No le caigo bien? - dijo preocupado.
  • ¿Qué si le caes bien? Ella te ama Niall, lo que pasa es que es muy tímida – dijo Carmen – a veces demasiado.
  • Vaya... voy a decirle algo.
*Fin de la conversación*

Ví que me miraba y que le decía algo a las chicas, luego empezó a venir hacia mi, por dios, que nervios, no me lo podía creer, tenía ahí delante a Niall, Niall Horan, al chico que tanto había ansiado conocer.
  • Hola, ¿cómo te llamas? - me dijo con esa sonrisa tan perfecta que tiene.
  • Gloria... ¿y tú?... No se para que pregunto, ya se quien eres, como para no saberlo – “soy idiota” pensé, lo acabo de conocer y ya creerá que soy tonta.
  • No te preocupes, encantado de conocerte – dijo sonriéndome y dándome dos besos.
  • ¿Porqué no te has acercado con tus amigas a saludarme? ¿No te caigo bien?
  • No, no es eso, es que soy muy tímida, no solo contigo, sino con todo el mundo, pero en especial contigo, eres tu, Niall Horan, mi amor platónico. - era algo que me había guardado durante años y necesitaba decírselo.
  • Vaya, no me lo esperaba – dijo sonriéndome

Acto seguido me sonrojé, es algo que me suele pasar.

  • ¿Sabes? Tengo hambre, aunque no te voy a comer tranquila. - ante esta comentario me reí
  • Supongo que te tendrás que ir con tus amigas, aquí tienes mi número de teléfono, dame el tuyo, ya te llamaré y asi también conoceis al resto de los chicos – me dijo tan amable como siempre.

Le di mi número, nos tomamos un helado y nos fuímos. Durante el camino le conté a las chicas mi conversación con Nialler y ellas alucinaron, no se lo podían creer.
Me despedí de las chicas y me fuí a mi casa. Entré a mi habitación y seguí haciendo lo mismo que antes de que Marta viniera, pero esta vez con una alegría y una ilusión que nunca antes había tenido.
Las chicas y yo estábamos muy contestas por todo los que nos estaba pasando, al final iba a ser verdad el dicho de año nuevo vida nueva. Y esto era tan solo el principio, ninguna nos podíamos imaginar todo lo que quedaba por llegar, todo lo que iba a cambiar nuestras vidas a partir de ese día.




Capítulo 2

*Narra María*
‘You're insecure don't know what foryou're turning heads when you walk through the door….’
Abro los ojos lentamente y me incorporo, apoyándome sobre los codos. Pongo mi mano derecha sobre mi frente, tuerzo la sonrisa, y me dejo caer de nuevo sobre la cama. Pierdo la mirada en el techo. Aún me dura la fiesta de anoche. Una fiesta muy divertida, con mis amigas, pero quizás sobraba alguna copa. Menos mal que no todas beben, y sirvieron de control a las demás. Sonrío yo sola, con mis pensamientos. Entonces, se me viene a la mente, aquel chico tan guapo con el que me crucé. Bah… no se quién es.
Salgo de la cama, y noto el frío del suele bajo mis pies, y de un salto vuelvo a la cama. Empiezo a reírme yo sola. ‘Debo dejar de beber, eehh’ Me digo a mí misma, y vuelo a reírme.
Tras unos minutos dudando si levantarme o no, e intentando hacer un ejercicio mental para atraer el cuarto de baño hasta mí, decido levantarme. Cojo mi ropa, y me dirijo rápidamente al cuarto de baño.
Perdida en mis pensamientos, y con risas absurdas de por medio, dejo que el agua tibia recorra todo mi cuerpo. Mi vida no era la mejor del mundo, pero me sentía muy afortunada. ¿Afortunada?  Más que eso. Tenía unas amigas increíbles, mis notas eran… mis notas eran notas, otra vez me reía yo sola,  mis padres seguían juntos, vivía en un gran hotel, y mi novio era…. ¿Novio? Jajaj ¡Pero si no tengo novio! Dios de mi vida, estoy mal ¿eeh?
‘Let’s go! Crazy crazy crazy…’
-¡Mi móvil!-Grito y corro hasta llegar a mi cama, donde estaba el móvil. Miro la pantalla y veo que es Gloria. Miro la hora asustada por si es demasiado tarde, pero no, aún quedan… ¡Madre! ¡Debo estar lista en diez minutos! Bah… llegaré tarde, como siempre.

*Narra Marta*
Buena noche la de ayer, y espero que el día de hoy sea mejor. Comida de año nuevo. Un nuevo año que empieza. ¡Yujuuu! Un año más en Inglaterra, un sueño cumplido para mí. No se qué me voy a poner. Está claro que taconazos, pero… ¿con qué ropa?  A ritmo de ‘You belong with me’ me acerqué al armario. Lo abrí y resoplé. Necesitaba renovar toda mi ropa ya.
-Este me gusta.-Digo y lo cojo rápidamente.
 Negro y rojo. La combinación perfecta, y además, seguro que alguna de mis amigas me dicen eso de: ‘uiuiu provocando por la vida’’ Sí, me gusta. Me acerco al mueble en el que tengo todos mis maquillajes y me pongo un poco de lápiz negro, un poco de gloss, un toque de rímel y lista.
Mi móvil empieza a sonar, y para mi sorpresa… ¿quién es? El imbécil de mi ex, Marcos. Puf… que asco de niño, en serio. ¿No se cansa, o qué? ¿Para qué narices me manda un WhatsApp diciendo ‘feliz año nuevo’? Y encima, retrasado, el año empezó anoche. No se cómo he podido malgastar dos años con tal capullo. No le respondo, paso de ponerme de mala leche, hoy hay que pasarlo bien.  

*Narra Carmen*
-¿Dónde están Gloria y María?-Pregunto.
-Ni idea, pero deberían estar aquí ya.-Responde Marta.- Mercedes… ¿sabes algo?
-¿Qué? Perdón, es que estaba poniéndome bien las sandalias.
-¡Oh dios mío!-Grito, asustando a Marta, y más aún a Mercedes.-¡Me he enamorado de tus zapatos!
-No son míos.-Se ríe Mercedes.- Me los ha prestado Gloria.
-Pues, si te despistas, te los robo.-Me río y me dirijo a un banco que hay cerca, ya que Gloria y María tardarían un rato en llegar.
Por fin aparecen María y Gloria. Vienen riéndose, normal en ellas. Está claro de quién es la culpa de que lleguen tarde, ¿no?
Tras unos minutos discutiendo que Gloria llega tarde porque María ha tardado mucho, y escusas varias, empezamos a andar dirección a… 
-¿Ya vamos a ir a comer?-Pregunta Mercedes.- ¿Por qué no damos una vuelta o algo?
-No, yo no quiero ir a comer aún, jo.-Se queja María.
-Yo quiero ir a comprarme unos zapatos.-Digo sonriente.
-¿Hoy?-Preguntan a la vez Gloria y Marta.
-Pues yo me voy, quiero hacerme un tatuaje.-Dice María, con una sonrisa triunfadora, consciente de que íbamos a mirarla mal. Cómo adoraba llevar la contraria, única.
Al final, así lo hicimos, mientras Mercedes, Gloria y yo nos fuimos a comprar zapatos, Marta acompañó a María, pobre adicta a los tatuajes. ¿Cuántos tendría ya? Por lo menos tres. Bueno, tampoco son tantos, para todos los que quiere.



*Narra Mercedes*
-¿Me puedes explicar qué es eso?-Le pregunto a María cuando veo, el ‘bonito’ tatuaje que se ha hecho en la muñeca.
-Pues… es fácil. Año nuevo, vida nueva, tatuaje nuevo. Y quiero empezar este año, siendo libre.-ME explica, y extiende su mano, para que todas veamos tal ‘obra de arte’.

-Estás loca.-Le dice Carmen.-¡Pero te quiero!- Todas reímos ante tal prueba de amor.


*Narra Gloria*
No sabíamos qué pedir para comer. Debería ser algo especial, ya que era un día especial, así que primero pedimos algo de beber.  María, sin dejar de mirar su nueva obra de arte, sobre su piel, todas hablábamos tranquilamente, de nuevos planes, y nuevas aventuras.
Unos diez minutos después de que nos sirvieran la comida, María comenzó a gritar, pero intentando no elevar mucho el tono de voz.
-¿Qué pasa?-Preguntamos todas.
-Mi padre… acaba de ver a alguien muy parecido a Harry.
-¡¿A quién?!- Pregunta Marta como si le fuera la vida en ello.
-Seguro que no es Harry, nuestro Harry.-Dice Mercedes desganada. –No se… sería raro, ¿no?
-¿Y si es él?-Pregunta Carmen.-Yo quiero que me presente a Liam.-Comienza a reír.
-Claro, y ya de paso, me caso yo con Niall.-Digo en tono irónico.
-Dile que le haga una foto, disimuladamente.-Dice Carmen riendo.
-No me llega la foto. No tengo memoria.-Se queja María.
-¡Borra algo!-Le grita Marta, histérica.
Nada, no sólo no le llegaba la foto, sino que se le apaga el móvil. Vaya mierda de móvil, pienso, pero no lo digo. Seguimos comiendo como si nada, aunque en mi mente no dejaba  de dar vueltas la idea de que el padre de María hubiese estado cerca de Harry Styles. Harry Styles. Madre mía, sería demasiado digno de infarto, ¿no?




*Narra María*
Cuando consigo abrir la foto.  No se ni qué decir. Ni qué pensar. ¿Y si mi padre me estaba gastando una broma? No me lo podía creer. Y.. por mucho que quisiera verle, llegaría tarde. ¿Qué podía hacer? Espera, primero mejor decirle a las demás que Harry estaba comiendo a pocos metros de mi padre.
-¡No me lo creo!
-¡Qué fuerte!
-¡Vamos!
-¿Nos da tiempo?
-Parad.-Les digo.-No nos da tiempo, a menos que cojamos un avión, y eso es imposible. Lo único que se me ocurre, es que mi padre le salude en nuestro nombre.
-Da igual, dile a tu padre que le salude, al menos sabrá que existimos.-Dice Gloria emocionada, y todas asienten.
‘Papá, dile a Harry que mis amigas y yo le queremos mucho y que les estamos muy agradecidas a los cinco, que son muy importantes para nosotras, y que ojalá algún día les veamos, aunque eso es casi imposible, ¿no? Te quiero papi’ Tras escribir eso en WhatsApp, le doy a enviar.
El resto de la comida fue un total cambio de sueños. Sueños muy complicados, pero no imposibles. Quizás un poco… Pero… ¿por qué no? Eran personas, y como tales estaban en el mundo, quizás algún día les abrazásemos y todo.
Terminamos de comer, y salimos del restaurante con amplias sonrisas. Entonces, me llega un WhatsApp de mi padre, diciendo que Harry había sido muy amable y le había pedido el twitter, y que él no se sabía el mío, así que le había dado el suyo. En cuanto leímos eso, empezamos a reírnos casi descontroladas.
-Tu padre es un ídolo.-Dijo Carmen.- Y las demás correspondieron con unas carcajadas propias de españolas entre tanto silencio inglés.

Divertidas, alegres y hartas de comer, caminamos por la calle, camino a alguna fiesta de año nuevo, pero antes… ¡A ver a mi padre!

Capítulo 1


*Narra Gloria*

Abrí los ojos miré al techo y sonreí, cogí el cojín y me lo aplasté contra la cara mientras gritaba como una loca.
Estaba en Inglaterra y acababa de despertarme en mi habitación con vistas al Green Park.
Hermana: Gloria, ¿estás bien?
Afirme con la cabeza sin quitarme el cojín de la cara.
Hermana: Anda, deja de hacer gilipolleces y levántate, tienes que vestirte e irte al colegio, que yo llego tarde al trabajo.

Me había venido a vivir con mi hermana porque estaba harta de mis padres, ella llevaba viviendo nueve años en Londres y este año había logrado venirme con ella a vivir, nos llevábamos 13 años, ella tenía 30 años y trabajaba en un restaurante mientras estudiaba empresariales, había conseguido la beca de la universidad. En cuanto a mi había entrado en el Big Underview High School del cual no sabía nada.
Me puse el uniforme, desayuné con mi hermana, atravesé el Green Park y Trafalgar Square hasta encontrarme con el Big Beng miré para arriba y sonreí. Fue un momento mágico, septiembre con frío y el Big Beng entre la niebla a las…
DONG DONG DONG… Mierda son las ocho corrí hasta darle la vuelta al parlamento, ví a lo lejos el colegio y cómo sus puertas comenzaban a cerrarse comencé a correr, llegué justa pero en ese momento me choqué con una chica y casi la tiro al suelo.
Gloria: Lo siento, digo, I’m sorry, so sorry.
Marta: No matter, pero mira por donde vas la próxima vez, me has tirado las partituras.
Me quedé pensativa mientras miraba a la chica, era bajita, con el pelo por los hombros rizado, unos enormes ojos marrones y una sonrisa tranquilizante aunque me estuviese echando una bronca.
Gloria: ¿Eres española?
Marta: *afirmando levemente con la cabeza* Sí, soy Marta, ¿y tú?
Gloria: Gloria, soy nueva ¿y tú?
Marta: Que va, es mi segundo año, tengo 17.
Gloria: Yo también, ¿vas a ciencias?
Marta: No, a letras,…bueno, esta es mi clase, hasta luego.

Miré al frente, ya no quedaba nadie en el pasillo y no sabía donde estaba mi clase, me puse muy nerviosa, pero me crucé con una de las monjas que al parecer era mi tutora, y me llevó a clase. Me asomé y volví a mirar a la monja, que me pidió que entrara y me sentara mientras ella iba a por no se que cosa. Entré en la clase, solo había chicas, como mandaba tal colegio, en la otra mitad estaban los chicos. Todas estaban sentadas en corrito alrededor de una chica que estaba sentada en
una de las mesas. Me senté en la silla del medio de la última fila; en ese momento la chica se levanto y se puso de pié enfrente mía, levanté la cabeza de mi móvil y la miré; era alta, bastante alta, rubia de ojos marrones y con una sonrisa perfecta y blanca que decía, “Sí, he llevado brackets”.
Carmen: Perdona, pero este es mi sitio.
No había duda de que era inglesa, hablaba un perfecto inglés.
Cogí mis cosas y me cambié a la fila de delante.
Gloria: Será zorra, ya empezamos…
Tras ese leve comentario mío a media voz ella contestó.
Carmen: ¿Perdona? Llámame zorra a la cara si tienes huevos capulla.
Me puse blanca, no me lo podía creer, era española, la había cagado hasta el fondo…
A partir de ese momento empezamos a discutir hasta que la monja llegó y nos mandó al despacho de la directora.
Directora: Carmen, vuelvo a tenerte de vuelta, ¿qué ha sido esta vez?
Carmen esbozó una sonrisa de burla y me miró antes de contestar a la directora.
Carmen: Esta cosa me ha llamado zorra en español creyendo que no lo entendía, será subnormal…
Gloria: En mi defensa debo decir que me hablo muy borde…
Carmen: ¿Perdona? ¿Borde? Mira guapa ese lleva siendo mi sitio desde que entré en este colegio, última fila silla del medio.
La directora nos mandó callar, al parecer la chica, Carmen, era conocida en el colegio, por todas las monjas, incluida la directora.
Directora: Creo que para reforzarte Carmen, debes invitar a Gloria a casa y mostrarle todo esto, y creo que si invitas a todas las chicas españolas del colegio Jesús estará muy contento de ver que eres una buena cristiana que ayuda al prójimo.
Carmen, miró a la directora arqueando una ceja.
Carmen: ¿Qué las lleve a casa? Ni en broma…
Directora: Carmen…
Carmen: *resoplando* De acuerdo dígale a todas que estén en la puerta del colegio a las 14.00

*Narra Carmen*

El Big Beng dio las dos y allí no había nadie, miré a Snooki y me agaché a acariciarla.
Carmen: Yo voto por dejarlas aquí he irnos dentro como no estén aquí en 3 minutos, ¿qué dices tú?



Volví a levantar la cabeza y vi cómo cuatro chicas se acercaban hacia el colegio.
Marta: Hola, soy Marta, tú eres Carmen ¿no?
Mercedes: Hola encantada, soy españolas, ¿no?
María: Yo por lo menos sí lo soy.
Gloria: Sí creo que estamos todas…
Las miré a todas de arriba abajo la única que me sonaba era Marta, porque el año pasado estuve con ella en historia, pero el resto ni idea.
Suponía que Gloria debería de ser la morena bajita de ojos marrones y pelo negro corto de esta mañana; Mercedes tenía los ojos verdes de media estatura y el pelo largo ondulado castaño oscuro; y María alta, rubia de ojos marrones y una sonrisa contagiosa.
Carmen: Bueno, vamos.
Me dí la vuelta y me dirigí al colegio.
Mercedes: Pero, ¿no vamos a tu casa?
Carmen: Ya… dejad que os la enseñe…
Entramos por el vestíbulo pero en vez de seguir recto nos metimos a la derecha por una puerta que siempre estaba cerrada subimos unos 3 pisos por unas escaleras minúsculas y llegamos a un pasillo estrecho y oscuro con una enorme puerta de madera tallada que daba a mi cuarto.
Carmen: A partir de aquí, esta es mi casa, incluida la cocina, el cuarto de baño y el armario.
Abrí la puerta, 



Mercedes: Joder, que verdad es eso de que las apariencias engañan…
Pasamos y nos sentamos en los sillones mientras que Snooki se subió a mi cama.
Gloria: Me encanta tu perro, es muy bonito.
Carmen: Se llama Snooki, tiene dos años.
Marta: Y bueno ¿todo esto es tuyo?
Carmen: Sí, esta planta es para mí sola, tengo aquí la cocina ahí el cuarto de baño y en esta habitación el armario.
María: Mi habitación es igual que tu armario…
Comenzamos a hablar, hacía tanto tiempo que no hablaba con nadie en español…
María: Bueno, me llamo María, tengo 17 y vivo con mis padres en el Hotel Angel Angelus de Oxford Street, mi madre es recepcionista y mi padre chef, nací en España y hace cuatro años que vine a vivir aquí.
Marta: Bueno, pues yo soy Marta de 17 años y este es mi segundo año viviendo en Londres, mi ciudad favorita, mis padres viven en España y yo vivo aquí en la residencia del conservatorio junto con mi gatita Ashley de apenas unos meses, vine a vivir porque conseguí la beca del conservatorio, mis padres me pagan la estancia pero yo tango que pagarme el resto trabajando en una pastelería cerca de aquí.
Mercedes: Yo soy Mercedes, y también tengo 17, vivo con mi padre y mi perro Bruno en un apartamento por Piccadili, mis padres se separaron y este es mi primer año viviendo con él aquí en Londres, soy nueva en este colegio al igual que también lo soy en las clases de danza, me encantaría convertirme en una bailarina profesional.
Gloria: Bueno, yo soy Gloria acabo de cumplir los 17 y estoy viviendo con mi hermana, que esta en la universidad y a la vez trabaja en un restaurante, y mi husky en Londres y estoy flipando e intentando conocer a más gente…
Todas me miraron solo faltaba yo, respiré hondo y bloqueé mi iPhone y levanté la vista.
Carmen: Bueno…soy Carmen, tengo 16 porque cumplo los 17 en diciembre, vivo aquí con las monjas sin padres, tengo una casa en Madrid, otra en Barcelona, Sevilla, NY, LA y Hawaii…
Pero…la verdad es que no me importa, aparento ser la típica chica que no le cae bien a nadie, repelente…parece que en el colegio todos me adoran pero solo es por el dinero, la verdad es que mi vida es muy triste, la única verdadera amiga que tengo es mi perra, mi padre es el dueño de una de las mayores empresas textiles de España, a los nueves meses de nacer mi madre nos abandonó y mi padre me cuido solo, pero nunca estaba conmigo, a los 7 años me mandó aquí, llevo viviendo en Londres desde entonces, cuando cumplí 12 años mi padre volvió a casarse y ahora mi madrastra a la cual no conozco está embarazada, solo puedo ver a mi padre en verano y…hace ya dos veranos que no le veo…
Comencé a llorar, y no sabía por qué.
Carmen: Lo siento, pero…es que nunca he hablado nunca con nadie de esto.
María se levantó y me abrazó al igual que el resto de las chicas.
Marta: Desahógate, nos tienes a nosotras.

Desde ese momento todas supimos que íbamos a ser buenas amigas y nos íbamos a complementar unas a otras toda la vida.