Capítulo 11:
*Narra Niall*
-Me encantas con uniforme.- le decía a Gloria mientras nos aproximábamos al colegio.
-A mí me encantas tú...-respondió ella agarrándome de la mano.-Niall, ¿no crees que esto es muy peligroso?
-¿Peligroso? Por favor, mi casa está a un par de calles de tu colegio, es el camino que hago casi todos los días para ir al gimnasio, además...quiero presumir de novia...
-Y yo de novio...-dijo segundos antes de besarme.
Estábamos ya en la puerta del colegio.
-No quiero dejarte...
-Ni yo entrar, hoy me dan el examen de literatura...
-Seguro que has aprobado tonta. Oye Gloria.
-¿Sí? - me agarraba de las manos mientras me miraba con esos preciosos ojos marrones.- ¿Puedo hablar con los chicos de lo que pasó el otro día?
-¿De lo del sábado?- afirmé con la cabeza.- Sí, supongo, pero no quiero que des detalles, y sólo a ellos, no quiero que lo grites por todo el estudio.
-Tranquila, no lo haré, ni daré detalles, no quiero que Harry se empalme pensando en nosotros...o mejor dicho, en ti.
Se rió, y esbozó una enorme sonrisa.
-Son menos diez, tengo que entrar ya...
Me besó mientras yo no la soltaba de la cintura, segundos más tarde se alejaba de mí aunque siguiéramos unidos por los dedos, que se soltaron en el instante en el que ella volvía la cara.
-Te quiero.- le dije, no quería que se le olvidara.
Me iba a marchar minutos más tarde hasta que vi que un Audi negro, llegaba a la puerta, me resultó familiar y esperé unos segundos a ver quién bajaba del coche. En efecto, Carmen salió por la parte del copiloto, mientras que Liam salía de la contraria, Carmen se miró en la ventana y se recolocó la falda del uniforme. Liam se apoyó en el coche y esperó a que se acercara a él y se despidiera. Se dijeron unas palabras y se envolvieron en un largo beso, que como siempre Carmen terminaba en mordisco, ella se separó y él le dio una palmadita en el culo en señal de que se bajara la falda, pero ella sólo giró su cabeza y sonrió. Espere a que Carmen entrara para acercarme a Liam.
-Vaya, vaya, vaya, señorita Payne parece ser, ¿Me equivoco?
-¡Eh Niall!, no te esperaba aquí.-se sorprendió.
-Al final funcionó la idea de la playa ¿eh?
-Sí, así es, ¿Y tú?
Hice una mueca con la cara explicando lo que pasó.
-Vaya, Nialler, qué grande. -dijo extendiendo su brazo para darme un apretón de manos.
-Encima de estreno.
-Qué cabrón...-Se rió.
-Pero Carmen no tiene mucha pinta de estreno...¿No?
-No lo sé...no pasó nada.
-¿Qué? ¿Que no pasó nada?
-No, tenía, bueno, que no podía...
-Aah... Ya entiendo… Bueno, pues sabes, es que paso de ir otra vez a casa por el coche y tal y cual...
-Sube anda, que te llevo, pero no te acostumbres, que no soy taxista.
Subimos al coche dirección al estudio, nos esperaba un largo día de escritura y composición de canciones, pero estaba listo para describir lo que Gloria me había hecho sentir en miles de canciones.
*Narra Gloria*
Llegué a clase a tiempo, y me senté en mi sitio,
minutos más tarde Carmen entró por la puerta sin dejar de mirar el iPhone
sonriendo como una tonta, ¿y esa sonrisa? Nunca la había visto así antes. Se
sentó a mi lado, como siempre, y me miro arqueando una ceja.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así?
- ¿Folleteo del violento? ¿O es más tranquilito? –
dijo en voz baja mientras comenzaba a reírse.
- ¿LO SABES? ¿Cómo?
- Tengo una cosa que se llama Harry, que está en un
grupo de WhatsApp. – Comenzó a mirarme de arriba abajo- ¿La primera no?
- Sí... – mire al suelo corriendo mientras me ponía
colorada.
- Si no quieres no me lo cuentes…
- Vale, mejor.
- Venga ya, ¿cómo fue? ¿Cómo empezó todo? ¿Pero no
estabais peleados?
Comencé a contarle a Carmen todo lo que había
sucedido, y no paramos de hablar del tema en toda la clase. Sonó el timbre que
nos indicaba que teníamos Física y Química, la profesora salió de clase y
Carmen volvió a sacar su iPhone de la cajonera.
Lo desbloqueó y volvió a sonreír como una tonta a la
pantalla mientras se mordía una uña.
- ¿Con quién hablas tanto tú? – dije asomándome para
intentar leerle la conversación.
- Con nadie. – dijo cerrando la aplicación.
Pero pude ver su fondo de pantalla, una foto con
Liam dándole un beso en la mejilla.
- ¿Cómo es que no me cuentas nada? – le quité el
móvil de las manos y abrí su galería. – Tus últimas fotos son con Liam, ¿Qué
pasa aquí?
Carmen volvió a quitarme el móvil y mirarme con cara
seria.
- ¡Baja la voz capulla! – Miró a los lados y me
contó lo que había sucedido.
RIIIIIINNNGGGGGG.
- Dios, enserio, que mono es, en la playa todo muy romántico…
Durmiendo juntitos… - le dí un codazo.
- NADA, no
pasó nada.
- Entonces podemos decir que Liam es tu novio. –
Carmen me miró fijamente a los ojos mientras me cogía de la muñeca.
- No, no es eso, no digas esa palabra; sabes que no
la soporto.
- Cual, ¿novio? – Afirmó con la cabeza.- Novio,
novio, novio, novio, novio, novio…
Seguí diciendo la palabra hasta que nos juntamos con
el resto de las chicas. Nos sentamos todas juntas en las escaleras.
- Que fuerte Glo… jajajajaja
- Ya está… - me volví a poner colorada.
- ¿A qué hora esta tarde Marta?
- Siete at my home.
- María, vienes a recogerme ¿no? – Mer se giró a
María.
- Si, yo voy con Sean en el coche, no creo que le
importe, a las seis terminas las clases ¿no? – Mercedes afirmó con la cabeza. –
Pues a las seis y media te recogemos.
Habíamos decidido quedar todos para cenar en casa de
Marta, aunque fuera lunes y estuviéramos en la última semana de exámenes
necesitábamos despejarnos un poco, y como al siguiente día era fiesta y lo
íbamos a pasar estudiando, decidimos escoger esa noche.
- ¿Algo que contar? – preguntó Marta mientras se
terminaba el cup-cake que traía.
- La semana que viene vuelvo a España una semana…
Nuestras cuatro miradas se volcaron sobre Carmen.
- ¿Y eso?
- Mi padre quiere que vaya a ver a mi hermano, tss…
- Esa semana tenemos clase – dijo María extrañada.
- Esa semana no se hace una mierda porque es la
última antes del verano, me dejan siempre que me vaya, si quiero.
- Ahhh… ¿Os dais cuenta? – me puse de pie. – Vamos a
estar tres meses sin vernos…
- Podríamos pasar el verano juntas, si os parece,
claro.
- Por mí, – dijo Carmen sonriendo – decidme destinos
que una casa mía hay seguro, jajajaja.
Empezamos a planearlo todo los lugares, lo que
haríamos, las fechas…todo, pero un recuerdo nos deshizo nuestro verano
perfecto.
- Mierda, - volví a sentarme en el escalón mientras
me miraban – me paso todo el mes de Julio en Italia con mi familia…
- Pues yo he dejado claro que agosto apenas puedo,
tengo la beca de danza ese mes…
Nos quedamos calladas y de nuevo sonó el timbre,
cada una se dirigió a su respectiva clase. Finalmente estaríamos tres meses
separadas, pero bueno, había que aprovechar al máximo el tiempo que nos quedaba
juntas.
*Narra Mercedes*
- Muy bien chicas, la clase de hoy ha sido todo un
éxito. Descansad mañana, os lo merecéis. – toda las chicas de mi clase
empezamos a aplaudir mientras nos levantábamos del suelo al terminar de
calentar.
Fui corriendo al vestuario en treinta minutos María
y Sean venían a recogerme, tenía que ducharme y prepararme. Saqué el móvil, y
volví a leer parte de nuestra larga conversación mientras me desnudaba. Es tan
mono, tan lindo, tan… ¡Aaah! Joder. Me he roto otra uña del pié, es la quinta
vez este mes… Me metí en la ducha. Sí, me encanta bailar, es mi vida, no podría
dejarlo por nada del mundo, pero claro tenía sus consecuencias. Salí de la
ducha, y después de secarme me empecé a curar el pié me llego un WA suyo; “¿Qué
tal esa clase? ;)” Volví a sonreír mientras me olvidaba del dolor de mi pie y
escribía; “Muy bien, ahora te cuento:)” , el volvió a responder ; “Verdad, QUE
AHORA TE VEO! Jajajaja” . Terminé de
curarme el pié y me puse mis manoletinas, mis queridas manoletinas, eran mi
salvación después de una clase de baile. Cogí la bolsa de mi ropa y bajé a la
calle donde me esperaban María y Sean en el coche. Entré y saludé, ya quedaba
menos para volver a verle, y dios, que ganitas tenía.
*Narra Harry*
Llamé a la puerta mientras me colocaba bien el pelo delante de su puerta, hasta que abrió.
- Me dijiste que estarías lista...
- Lo siento, pero tengo un gran dilema...
Abrió del todo la puerta para dejarme entrar, cerró y fue directa al armario.
- Pff ya empezamos... - resoplé.
Carmen salió con dos pares de zapatos en cada mano.
- ¿Estos o estos?
- Esos - señalé los de la derecha
- Mmm ¿tú crees? Me podré estos. - dijo elevando el par de la izquierda.
Sonreí de la forma más perfecta que sabía y ella se fue corriendo al cuarto de baño.
- ¡Dame 5 minutos! - gritó desde allí.
Cinco minutos más tarde volvió y se postró delante mía con los ojos cerrados.
- ¿Me he pintado más un ojo que otro? - preguntó.
Yo me quedé callado delante suya intentando responder pero no pude agarré su cara y la besé, apenas un segundo después ella se apartó.
- ¿Qué coño haces? - me quedé callado sin mediar palabra - Joder Hazz. Dijimos que esto no volvería a pasar y no va a volver a pasar.
- ¿Qué tiene Liam que no tenga yo? - pregunté indignado - La idea de la playa fue mía.
- Harry, Liam tiene ser Liam, y tú tienes el haberte convertido en uno de mis mejores amigos, por no decir el mejor...
Me quedé callado y pensando en lo que acababa de decir mientras cogía su bolso.
- ¿Y ahora, podemos irnos? Nos están esperando.
Afirmé con la cabeza y salimos de su casa, nos montamos en el coche camino a casa de Marta, mientras hablábamos tan normales, como si nada hubiese pasado.
-Bueno, ¿y qué queréis hacer
ahora?-Preguntó Marta.
-Lo que tú digas pequeña, es tu casa.- Dijo Sean.
-Mmm... ¿Una peli?-Sugirió ella.
-¡SÍ SÍ SÍ SÍ!-Dijimos Gloria y yo al unísono. Nos reímos todos.
-¿No podemos hacer otra cosa? Pff... Venga, elegid cuál.- Parecía que a Liam no le convencía mucho la idea.
-Está claro, Love Actually.- No la propuse, principalmente la impuse, pues ya estaba yendo a la estantería del salón para buscar la película. Pero no la encontraba.
-Marta...-Empecé.- Es un delito no tener Love Actually. Es la mejor película del mundo y lo sabes.
-¿Quién te ha dicho que no la tenga chaval?
Marta se acercó a mi posición y de la estantería donde yo estaba buscando la película antes sacó otra estantería interior, con muchos más CD's. La miré con asombro.
-Lo que tú digas pequeña, es tu casa.- Dijo Sean.
-Mmm... ¿Una peli?-Sugirió ella.
-¡SÍ SÍ SÍ SÍ!-Dijimos Gloria y yo al unísono. Nos reímos todos.
-¿No podemos hacer otra cosa? Pff... Venga, elegid cuál.- Parecía que a Liam no le convencía mucho la idea.
-Está claro, Love Actually.- No la propuse, principalmente la impuse, pues ya estaba yendo a la estantería del salón para buscar la película. Pero no la encontraba.
-Marta...-Empecé.- Es un delito no tener Love Actually. Es la mejor película del mundo y lo sabes.
-¿Quién te ha dicho que no la tenga chaval?
Marta se acercó a mi posición y de la estantería donde yo estaba buscando la película antes sacó otra estantería interior, con muchos más CD's. La miré con asombro.
-A ti te gustan las pelis, ¿eh?
-Soy bastante adicta al chocolate y al cine, la verdad. -Se rió mientras sacaba de allí el CD que yo tanto quería ver.
Nos acomodamos todos en los tres sofás que tenía el salón de Marta. En el del centro, el más grande, estábamos Louis, Mercedes, yo, Gloria y Niall. Genial, me había tocado entre dos parejitas. Entre Louis y Mercedes no había nada claro, pero sucederá algo pronto, conociendo a Louis...
A la derecha de nuestro sofá estaban Carmen con Liam... Demasiados acaramelados para mi gusto. Me sigo preguntando qué tiene él que no tenga yo. A la izquierda estaban María y Zayn.
En el suelo entre mantas y cojines estaban Marta y Sean. Apagamos las lámparas, con la luz de afuera se veía bien. Todo iba bien, todos estaban atentos a la película, o eso creía yo. De repente escuché una risa nerviosa de Carmen. Me dirigí hacia donde estaba ella y vi que Liam estaba dándole besos por el cuello. Joder que no empiecen los momentos pareja aquí. Al minuto noté que Gloria se apartaba un poco de mí. La miré y vi que se estaba subiendo encima de Niall. Joder ahora estos dos. Sí, eso, besaros aquí mismo, no pasa nada. Sean le susurró algo a Marta mientras la tapaba bajo las sábanas. ¿Van a follar aquí bajo mis pies o qué? Louis le pasó un brazo por el hombro a Mercedes y empezaron a hablar bajito, no me enteraba de nada a pesar de estar al lado. Está claro, están hablando de las cosas guarras que van a hacer esta noche. Me fijé en Zayn y María. Parecía que ellos eran los únicos que de verdad les interesaba la película. Volví la vista a Mercedes y Louis. Cuidadosamente me acerqué a ellos para escuchar lo que decían. El film me lo sabía de memoria así que no pasaba nada si me lo perdía esta vez.
-Entonces... ¿te está gustando esta tarde?
-Mucho, sobretodo porque la estoy pasando contigo, Louis.-A pesar de lo oscuro podía notar a la chica colorada.
-Un día quedaremos tú y yo, sin esta gente. Y será la mejor tarde de todas.
-¿Pero ya tienes un plan para hacer cuando quedemos?
-Por supuesto. Qué tal si...
Empezaron a hablar aún más bajo y ya no me enteré, sólo escuchaba murmullos, pero por la cara que ponía Mercedes sabía que Louis estaba dando en el clavo. De repente se callaron los dos, los susurros cesaron. Caí en la cuenta de que durante la conversación se fueron juntando más y más, hasta que la morena se quedó apoyada en su pecho juntando las frentes. El siguiente paso era de esperar. En unos segundos desapareció la distancia entre ellos. Se estaban besando lenta y tranquilamente. Claro chicos, no pasa nada tampoco, sólo que estáis todos liándoos y yo más solo que la puta una. Pero seguid, seguid.
Pensé en dejarlo pasar y disfrutar de mi película favorita, pero me fijé otra vez en Carmen. Ahí estaba, su cabellera rubia caía por detrás cubriéndole toda la espalda. Aunque también había otras cosas que cubrían esa zona. Las manos de Liam. Estaba sentada encima de él mientras se comían la boca. Qué coño, la estaba devorando. Si no llega a haber tanta gente en la habitación esos dos lo hacen ahí en medio. Joder puto Liam ¿por qué él puede estar con ella y yo no? Carraspeé un poco, y sólo la parejita de Niall y Gloria se separaron para ver qué pasaba.
-Voy... A por agua.-Me levanté del sofá y acto seguido esos dos volvieron al tema. Casi piso a los que estaban en el suelo. A saber qué estaban haciendo si se habían tapado con las sábanas... Me fui de allí, no quería agua, sólo salir de aquel salón. Me fui al jardín y me tumbé en el césped. Empecé a pensar en todo. Tonterías y paranoias varias como siempre. Qué sueño me está entrando, ¿no?
Alguien me despertó tocándome el hombro. La primera cara que vi fui la de Marta, y tras ella estaba Sean.
-Te has quedado dormido tío.-Sean se rió. Marta me ayudó a incorporarme.
-Hostia lo siento... ¿Qué hora es?
-Las 1.
-¿De la madrugada?-Sí que he dormido...
-¿Tío tú ves sol ahí arriba a caso? Pues claro que es de madrugada.- Sean se rió otra vez. Tenía una sonrisa rara...¿Estaba pedo?
-Bueno... ¿Y los demás?
-En sus casas. Terminó la peli y cenamos unas pizzas. Te dejamos dormir porque estabas muy mono. -Me dijo Marta con una sonrisilla rara también mientras me levantaba del suelo.
-En verdad los chicos queríamos hacerte una broma como tirarte a la piscina o cerrar la puerta del patio y así te quedabas ahí fuera toda la noche, pero Carmen dijo que no.-Se me iluminó la cara.
-Ella propuso una idea mejor...-Susurró Marta pero pude enterarme perfectamente.
-¿Qué?
-Nada nada, que si quieres cenar, que te hemos dejado un poco de pizza.- Me miraron los dos con unas sonrisas bastante raras. Yo no comprendía nada. Cuando me di la vuelta se les escapó unas risas pero cuando les volví a mirar estaban firmes y tan normales. ¿Qué coño les pasa?
Entré en la cocina y me entraron ganas de comer de inmediato. Devoré la pizza en 10 minutos mientras Sean y Marta recogían el salón. Cuando terminé les ayudé y ya estaba dispuesto a irme a casa.
-Ya quedaremos otro día eh Styles.-Esas sonrisas eran muy raras.
-Claro, ha estado genial. Pero mejor si me traéis a alguna chica la próxima vez. No sé Sean una de tu trabajo que seguro que las hay... Tú sabes.-Le guiñé el ojo. Los dos nos reímos.
- Si no te hubieses quedado dormido… hubieras conocido a una chica. – Sonrió.
- ¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo?
- Venga, hasta otro día, ¿eh?
- No, no podéis dejarme así, por favor…
- No haberte quedado dormido – se
rió Marta haciendo una mueca.
- Que perros… - Le di a Marta dos
besos y a Sean un apretón de manos y salí de allí.
Me monté en mi coche y conduje de vuelta a casa. Aparqué en la puerta y salí del auto. Me encantaba este vecindario, pequeño y tranquilo. Vi de lejos a mi vecina y la saludé con mi mejor sonrisa. Pero ella no sonrió. En cambio estalló de la risa. "Lo siento lo siento, buenas noches chico" me dijo. Esta mujer ya está un poco vieja eh... Delira. Entré en casa y nada más pasar la puerta me quité toda la ropa. Me quedé en bóxers. Ya recogería todo del recibidor mañana. Quería acostarme directamente, pero tenía que ir al cuarto de baño. Cuando terminé mis necesidades fui al lavabo a refrescarme la cara. Me eché un poco de agua y me miré al espejo. Y ahí fue donde me cagué en Carmen y en sus magníficas ideas. Me había dibujado un pene en toda la frente. Pero es que además tenía escrito "Dick" por todo el cuello. Mañana la mato. Intenté quitarme lo que pude con jabón frotándome la cara. Hostia si la mataba. Pues claro que la mataba. Se fue la mayoría del dibujo pero se notaba todavía una débil silueta del pene. Las marcas en el
cuello por lo menos habían desaparecido. Me llevé más de 15 minutos intentando hacerlo desparecer del todo, pero ya me cansé. Esta te la guardo Carmen, te la guardo.
Desgraciadamente, esa noche soñé con pizzas con forma de pene. No fue mi mejor día, para ser sinceros.
Me monté en mi coche y conduje de vuelta a casa. Aparqué en la puerta y salí del auto. Me encantaba este vecindario, pequeño y tranquilo. Vi de lejos a mi vecina y la saludé con mi mejor sonrisa. Pero ella no sonrió. En cambio estalló de la risa. "Lo siento lo siento, buenas noches chico" me dijo. Esta mujer ya está un poco vieja eh... Delira. Entré en casa y nada más pasar la puerta me quité toda la ropa. Me quedé en bóxers. Ya recogería todo del recibidor mañana. Quería acostarme directamente, pero tenía que ir al cuarto de baño. Cuando terminé mis necesidades fui al lavabo a refrescarme la cara. Me eché un poco de agua y me miré al espejo. Y ahí fue donde me cagué en Carmen y en sus magníficas ideas. Me había dibujado un pene en toda la frente. Pero es que además tenía escrito "Dick" por todo el cuello. Mañana la mato. Intenté quitarme lo que pude con jabón frotándome la cara. Hostia si la mataba. Pues claro que la mataba. Se fue la mayoría del dibujo pero se notaba todavía una débil silueta del pene. Las marcas en el
cuello por lo menos habían desaparecido. Me llevé más de 15 minutos intentando hacerlo desparecer del todo, pero ya me cansé. Esta te la guardo Carmen, te la guardo.
Desgraciadamente, esa noche soñé con pizzas con forma de pene. No fue mi mejor día, para ser sinceros.
